Crónica del tercer desayuno de hombres “Piedra de Ayuda”
Esta vez, la localización del desayuno de los hombres de la iglesia fue en un lugar distinto, Can Maye nos esperaba con las puertas abiertas para poder reunirnos en nuestro tercer desayuno de hombres.
Bien organizados por Jaume Santacreu, a las 9:00 estábamos todos listos - todos los que así habíamos quedado- en la puerta de la iglesia. Una vez estuvimos todos distribuidos en coches cogimos carretera y manta hasta Can Maye donde nos encontramos con el resto de hermanos que habían ido directamente a la reunión.
Como ya es patrón en los desayunos empezamos con un tiempo de alabanza y oración a nuestro Dios. Himnos y cánticos seleccionados o pedidos fueron el centro de nuestro tiempo de alabanza cantada y las oraciones permitieron que nuestras mentes, corazones y voluntades se preparasen para el estudio de la palabra de Dios.
El tema que se consideró en el tercer desayuno no era tema fácil…
El Legalismo Espiritual.
Dicho tema surgió a raíz de preocupaciones honestas y sinceras en el corazón de algunos de nuestros hermanos.
La meditación de dicho tema empezó considerando la definición y características del legalismo, dónde pudieron considerarse las bases del orgullo espiritual como fundamento del legalismo, un sistema basado no en la gracia y libertad sino en la esclavitud y control cuyo objetivo es más bien la aprobación personal delante de Dios y la búsqueda de la uniformidad en lugar de la unidad.
Se consideraron las terribles consecuencias de legalismo en relación al evangelio de gracia y libertad en Cristo y posteriormente se meditó en tres textos bíblicos que muestran la lucha por mantener la verdad del evangelio y la libertad en Cristo frente a la amenaza del legalismo,
Al final se concluyó que el evangelio de gracia nos ha dado la maravillosa verdad de ser libres en Cristo, libertad por la cual vale la pena luchar.
Libres del pecado para servir a Dios
Libres en Cristo para examinarlo todo y retened lo bueno y aquello que glorifica a Dios
Libres en Cristo de cualquier aprobación u opinión humana que busque nuestra aprobación delante de Dios por el simple motivo que somos aprobados y aceptados por Dios sólo y únicamente en Cristo Jesús. El debate final fue de gran bendición ya que en él surgieron casos prácticos de cómo aplicar nuestra libertad en Cristo.
El desayuno fue de tamaño considerable y no solo por la cantidad de comida que había sino también por el tamaño de la misma. Unos cruasanes de tamaños más grandes de lo normal, ensaimadas como platos grandes , café, té, etc.
Todo ello sirvió para llenar la mesa y - como no decirlo - también nuestros estómagos y finalmente, sí, llegó el momento en el que algunos gozamos del refrescante baño en la piscina Can Maye en un día que los termómetros llegaron a marcar 38º C.
Al fin pudimos gozar de otra mañana que fue para la gloria de nuestro Dios y de edificación para los santos. Aun y cuando problemas mecánicos en algún vehículo hicieron acto de presencia al final del encuentro, esperamos decir que las aflicciones momentáneas no fueron nada comparadas con el tiempo de comunión y edificación vividos. Por ello esperamos, Dios mediante, retomar los desayunos de hombres con ánimos renovados después de las vacaciones y seguir así creciendo en la Palabra y en la comunión los unos con los otros.